El lugar de las cosas perdidas

MX / 1989
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  • Me mostró en un rincón de su librero, metido en un libro que no la protegía bien, una carta de varias hojas salpicada de pequeñas arrugas de lluvia, escrita con indecisa letra cursiva diciendo por qué no se volverían a ver. No pude más que ver la primera hoja pero por la profundidad de las letras saltaba que fue escrita pesando el corazón en la mano.

    • hace 11 meses
  • Cuando hace un año pasé por una serie de malos tragos pensé que iba a ser difícil superar algo así. Pero de verdad que no sabía lo que decía. Creí que después de caer solo había que subir pero había más espacio abajo. Desprevenido, cuando caí me dolió tanto el golpe como la sorpresa. Sin entrar en detalle, me dieron la mejor lección de toxicidad que me pudieron haber dado. Y me contagiaron, nunca se me había juntado tanto y me había atacado todo al mismo tiempo. Cuando escapé ya estaba bien revolcado, me encontré desgastado, insomne y robado de todas mis energías.

    Lo que hizo que todo eso fuera más insoportable aún es el haberlo pasado solo, lo que me lleva a otra característica del año que fue el distanciamiento de las personas. Cada quien con su vida y sus pedos, demasiado cargan todos como para preocuparse por los demás, ¿no? Y esto es algo que aunque obvio, me llevó a concluir que somos inconcientes de lo que no vemos y de lo que no nos muestran y vice versa. Un amigo sonriente no es lo mismo que un amigo feliz. Frecuentemente ponemos a los otros máscaras insinceras para evitarnos una molestia. El no querer agobiarlos con nuestros pesos nos evitan compartir lo que sentimos y en vez nos carcajeamos y miramos todo con ojos vacíos. Me ví en ambos lados de esta situación con frecuencia.

    Las alegrías, compartidas son más, y las penas, menos. Por las experiencias que viví el año pasado soy más sabio y sé que hay cosas que no debo esperar de los demás y que tampoco puedo con todo yo solo. O mejor dicho, nadie puede solo. Aún con la distancia que tomé, sentí la necesidad de ser más abierto y de no temer mostrar a los demás de qué estoy hecho, si bien no es un propósito de año nuevo, es algo que llevo tiempo pensando y tratando de llevar a cabo y en lo que poco a poco he ido progresando.

    • hace 11 meses
    • hace 1 año
  • Mientras lo que veas sea a través de una pantalla nunca vas a sentir que es real.

    • hace 2 años
  • La pérdida que nunca dejo de encontrarme

    • hace 2 años
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    Pensando en maneras de llevar mi vida por el camino correcto.

    • hace 2 años
  • Fuí a comprar unos tacos. Los pedí para llevar, pagué y antes de que me los embolsaran les puse salsas para no usar desechables. Otro cliente pagó y el chavo que cobra se puso a buscar cambio para él; para no quedarme esperando fuí a recoger pedacitos de habanero de una salsa que tiene demasiada cebolla y poco habanero. Al terminar fuí por mi cambio y el tipo, platicando con el que hace los tacos, parecía haberlo olvidado, por lo que le pregunté mientras revisaba mis bolsillos –‘¿me diste mi cambio?.’ –‘Sí, un billete de veinte’ me respondió con mucha seguridad, lo que me provocó dudar de mi memoria. Pero yo no tenía ningún billete encima.

    –‘No recuerdo que me lo dieras.’ dije ‘Vi que a él le diste unos de veinte pero…’ dejé mi oración sin terminar. En eso el dueño que había estado todo el tiempo revisando su celular en el techo de su coche se acercó y se dirigió a su empleado –‘No pasa nada, dáselo’, me volteó a ver y repitió –‘No pasa nada’ mientras me palmeaba el hombro y su empleado me daba un billete de veinte con un agujero en la mitad, mal pegado con cinta. Dije –‘Gracias’ y me fuí.

    Hubo un momento antes de preguntar por mi cambio en que pasó por mi mente irme sin decir nada para no tener que pasar por una situación extraña por tan ligera que pueda ser. Este tipo de pensamientos evitantes aparecen frecuentemente en mi cabeza. Es algo sobre lo que tengo poco control y que ha sido parte de mí desde que empecé a usar palabras. Pero hoy sin pensarlo hice algo diferente a mi costumbre y las cosas estuvieron bien.

    • hace 3 años
  • /////

    Dejé la fiesta y a mi amigo tomando con desconocidos.
    Me adentré en el camino y me envolvió la noche.
    Los árboles y yo, inmóviles.
    Momento que sentí eterno.

    • hace 3 años
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